La banda sonora de la naturaleza de Lanzarote, en marcha tras el taller "Crea un himno"
Ya se está componiendo la banda sonora de la naturaleza de Lanzarote, tras el taller "Crea un himno".
Al iniciar el taller, liderado por Enrique Mateu, se estableció el primer debate. ¿Un himno? ¿una canción?..., ¿cuál era el reto?. Al final, tras más de 6 horas de trabajo colaborativo entre músicos profesionales, docentes y aficionados a la música, se llegó a un acuerdo: crear una combinación entre "banda sonora de la naturaleza de Lanzarote" y una canción con una letra que promueva la participación.
Pero antes, Enrique Mateu recordó a los asistentes al taller que el siglo XXI está suponiendo para la música, al igual que para la práctica totalidad de las actividades humanas, un cambio de paradigma en el que conceptos como "colaborar" o "compartir" marcan su ritmo.
Con la Wikipedia (enciclopedia creada de forma colectiva y participativa) han florecido otros términos como Wikieconomía o Wikicultura que vienen a implantar esa misma idea "horizontal", esa idea de equipo de trabajo participativo y colaborativo que aparece con este nuevo siglo. Lo mismo que los Cluster, tan de moda ahora entre sectores empresariales y productivos, que se resumen en la misma idea. O el software libre y las licencias GNU GPL que plantean la evolución del software mediante el trabajo colectivo. O incluso las licencias copyleft para la música y el arte que permiten no solo la difusión de la cultura de forma horizontal si no que fomenta la colaboración y el intercambio.
El Anuncio Honda Civic, la canción Stand by me - Playing for change - Song around the world y el Yes we can, además del vídeo de Florida y de Australia a los que ya hicimos referencia en otra entrada del blog, sirvieron también de inspiración y preámbulo.
Desde este punto de partida se planteó un Wikitaller y, con las ideas (de música y letra) de todos y Enrique Mateu como catalizador y aglutinador, se llegó a la propuesta final. La noche del viernes al sábado fue movidita. Hubo quien se quedó hasta las tantas componiendo, maquetando o escribiendo su propuesta. Hay quien de desveló a las 4 de la madrugada para tomar papel y boli. Y hay a quien la inspiración le llegó a las 6 de la mañana: madrugón.
Fue en la sesión del sábado cuando las musas tomaron cuerpo. Enrique Mateu arrancó su estudio portátil de grabación. Toñín Corujo agarró una guitarra para dar forma a la propuesta consensuada. Los participantes tomaron a continuación todo tipo de soportes y herramientas de percusión (cucharillas, tazas, columnas del hotel, mesas, sillas, botellas de agua, papeles, palmas de la mano...). Perdón, señores clientes, por el estruendo.
Ya hay una maqueta, que se grabó en el propio hotel. Esta "croqueta" -como la llama la gente de la música- está ahora siendo pulida, para su próxima presentación, con la colaboración de Toñín Corujo y Neptar (estudio comandado por Guely Robayna y Ane Fernández, que también participaron en el taller).














Comentarios
Añadir comentario